Memoriza: «No tendrás dioses ajenos delante de mí.» Éxodo 20:3
Lee: Éxodo 20:3 – 6
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
BIBLIA EN UN AÑO: Deuteronomio 16:1-17:20, Lucas 9:7-27
MENSAJE
Hoy, muchas personas, especialmente los jovenes, están obsesionados con sus teléfonos móviles. Algunos jovenes no pueden estar sin sus teléfonos más de cinco minutos. El único momento en el que no están con sus teléfonos es cuando están dormidos. Cuando se levantan por la mañana, la primera cosa que hacen es mirar sus teléfonos. Aunque un teléfono móvil es extremadamente efectivo, porque puedes usarlo para comunicarte con cualquier persona en el mundo, tienes que tener cuidado de no vivir bajo su influencia.
Si hay algo a lo que deberías ser adicto, es a la palabra de Dios. Tú tienes que meditar en ella día y noche (Josué 1:8), no en los post y reels de las redes sociales. ¿Qué es lo que compartes con tus amigos en las redes sociales? ¿Solo compartes memes graciosos y reels, o Escrituras y enseñanzas de Dios? Efesios 5:19 dice que debemos de hablarnos los unos a los otros con salmos e himnos, pero muchos ya no tienen ese tipo de conversaciones, solo hablan sobre los famosos y de memes.
Si has perdido el interés en la palabra de Dios, es tiempo de vovler a ella, y convertirte en adicto a la palabra de Dios de nuevo. Es tiempo de empezar a estudiar la palabra, que sea lo primero que hagas cada mañana, y la última cosa que hagas cada noche.
PUNTO CLAVE: Dedícate a estudiar la palabra de Dios, no ha navegar por internet o en las redes sociales con tu teléfono.
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Amén