MEMORIZA: «Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.» SALMOS 107:20
LEE: SALMOS 84:1 – 12
Anhelo por la casa de Dios
Al músico principal; sobre Gitit. Salmo para los hijos de Coré.
1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
2 Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;
Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3 Aun el gorrión halla casa,
Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos,
Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos,
Rey mío, y Dios mío.
4 Bienaventurados los que habitan en tu casa;
Perpetuamente te alabarán. Selah
5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus caminos.
6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente,
Cuando la lluvia llena los estanques.
7 Irán de poder en poder;
Verán a Dios en Sion.
8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración;
Escucha, oh Dios de Jacob. Selah
9 Mira, oh Dios, escudo nuestro,
Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,
Que habitar en las moradas de maldad.
11 Porque sol y escudo es Jehová Dios;
Gracia y gloria dará Jehová.
No quitará el bien a los que andan en integridad.
12 Jehová de los ejércitos,
Dichoso el hombre que en ti confía.
BIBLIA EN UN AÑO: Marcos 8-9
MENSAJE
La Palabra de Dios es un escudo poderoso que nos protege de las cosas negativas. El versículo para memorizar de hoy nos dice que la Palabra de Dios sana y libra de la destrucción. Esto significa que, cuando el enemigo quiera destruirte, Dios enviará Su Palabra, y esta te protegerá de los ataques del enemigo.
Si estás confiando en Dios para recibir el fruto del vientre, quiero que creas que tu testimonio está muy cerca. Esto se debe a que Dios te ha protegido de la esterilidad a través de Su Palabra. En Éxodo 23:26, Él dice:
«No habrá en tu tierra mujer que aborte, ni estéril; y yo completaré el número de tus días».
Asimismo, Dios protege a Sus hijos de la pobreza mediante Su Palabra. En 3 Juan 2 leemos: «Amado, deseo que seas prosperado en todo, y que tengas salud, así como prospera tu alma». En otras palabras, sin importar cuán difícil o desafiante sea tu situación actual, la Palabra de Dios para ti es que gozarás de salud y prosperidad.
A través de Su Palabra, Dios protege a Sus hijos de la carencia y el hambre. El Salmo 23:1 dice: «El Señor es mi pastor; nada me faltará». Por medio de la Palabra de Dios, tienes la seguridad de que el Señor es tu Pastor y que, con Él, cuentas con todo lo que necesitas. Ninguna carencia permanecerá sin ser atendida en tu vida, porque Jesús, el Buen Pastor, está de tu lado. El Salmo 84:11 afirma que el Señor no negará ningún bien a quienes caminan en integridad. Dios se asegurará de que, antes de que surja una necesidad, exista provisión más que suficiente para cubrirla. Amado, oro para que, en cualquier área donde estés experimentando carencia, tus ojos sean abiertos para ver las abundantes provisiones que Dios tiene para ti, en el nombre de Jesús.
Otra situación de la cual la Palabra de Dios protege a los creyentes es el abandono y la soledad. En Juan 14:18, Jesús dijo que no te dejaría huérfano (sin consuelo). Él también dijo, en Hebreos 13:5, que nunca te dejará ni te desamparará. Esto significa que, incluso si tus padres o amigos te abandonan, Él siempre estará contigo.
Para estar protegido por la Palabra de Dios, debes conocer lo que Él ha dicho acerca de ti y creerlo verdaderamente. Un arma que desconoces, o que no utilizas, no puede serte de provecho. Por lo tanto, haz de la meditación en la Palabra de Dios y de la obediencia a ella una práctica diaria; al hacerlo, disfrutarás de Su cobertura en todo momento.
PUNTO CLAVE: La Palabra de Dios es un escudo para quienes la conocen y la obedecen.
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Amén