BELLEZA VERDADERA

MEMORIZA: « Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.» 1 SAMUEL 16:7

LEE: 1 PEDRO 3:3 – 4

3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

BIBLIA EN UN AÑO: Marcos 16; Deuteronomio 28-30

MENSAJE

Antes de continuar leyendo el devocional de hoy, quiero que vayas frente a un espejo y le sonrías a tu reflejo. Incluso puedes sacar tu teléfono y tomarte una selfi. Luego, dite a ti mismo o a ti misma: «Soy la creación más hermosa de Dios». Después, deja a un lado el teléfono y regresa a tu lugar de lectura para continuar con tu tiempo a solas con Dios.

En un mundo obsesionado con la apariencia y los cambios de imagen —que llevan a las personas a ajustarse a ciertos estándares de belleza—, tú debes ser diferente. Quiero que te eleves por encima de la presión social por tener una apariencia determinada, porque Dios valora más la belleza interior que la apariencia externa. La lectura bíblica de hoy destaca que Dios examina nuestros corazones para ver la belleza de un espíritu manso y tranquilo.

La verdadera belleza se manifiesta a través de tu carácter —mediante cualidades como la bondad, la paciencia y la humildad—, no a través del maquillaje o de llevar vestidos costosos. Quiero que te centres más en cultivar tu carácter, de modo que, cuando los demás entren en contacto contigo y con tu buen carácter, reconozcan que eres, verdaderamente, un hijo o una hija de Dios.

REFLEXIÓN: ¿Eres realmente hermoso o hermosa por dentro?

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Amén