EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO

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MEMORIZA:: Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. – Hechos 1:8

LECTURA: Hechos 5:25-33

25 Entonces vino uno y les dio esta noticia: «He aquí, los hombres que pusisteis en la cárcel están en el templo y enseñan al pueblo».

26 Entonces el capitán fue con los oficiales y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.

27 Cuando los hubieron traído, los presentaron ante el concilio; y el sumo sacerdote les preguntó:

28 «¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y he aquí, habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre».

29 Respondiendo Pedro y los otros apóstoles, dijeron: «Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres».

30 «El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero».

31 «A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados».

32 «Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen».

33 Ellos, al oír esto, se enfurecieron y querían matarlos.

BIBLIA EN UN AÑO: Zacarías 6-10

MENSAJE

En el versículo para memorizar de hoy, Jesús dijo a sus discípulos que recibirían poder después de que el Espíritu Santo viniera sobre ellos, y sucedió exactamente como Él había dicho (Hechos 2:1-43). En el momento en que el Espíritu Santo viene sobre ti, de repente te vuelves fuerte. Te volverás valiente y te sentirás fortalecido para lograr grandes cosas, porque Zacarías 4:6 dice: «…No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos».

Muchas personas han fracasado en diversos empeños por intentar actuar únicamente con sus propias fuerzas. Mientras alguien siga intentando hacer las cosas solo con su propia capacidad, existe una gran probabilidad de que fracase. Sin embargo, cuando el Espíritu Santo capacita a una persona, esta tiene asegurado un resultado positivo.

El poder del Espíritu Santo transforma a los cobardes en hombres valientes y a los débiles en una gran amenaza para el reino de las tinieblas. Cuando este poder descendió sobre los apóstoles, aquellos hombres que se escondían de los líderes religiosos de su época comenzaron a enfrentarlos con valentía. La lectura bíblica de hoy revela cómo Pedro —quien había negado conocer a Jesús cuando una criada señaló que era uno de sus discípulos— habló audazmente de Él ante quienes amenazaban su vida.

Recuerdo vívidamente que, tras nacer de nuevo en la Universidad de Lagos en 1973, tuve un jefe de departamento llamado profesor Chike Obi. Él era el matemático más grande que África había producido jamás. Humanamente hablando, era un hombre muy bueno, pero yo me preguntaba cómo alguien podía ser tan bueno y no conocer el amor de Cristo. Un domingo por la tarde, en la iglesia, oramos y se nos instó a ganar almas; entonces dije: «Cuando llegue a la oficina mañana, le predicaré a mi jefe de departamento». Al llegar a la oficina, fui a saludarlo diciendo: «Buenos días, señor», y él me respondió de tal manera que me quedé paralizado y salí corriendo. Sin embargo, cuando fui bautizado en el Espíritu Santo, cobré la valentía necesaria para predicarle. Recibí el poder para triunfar, ganar almas y plantar iglesias; también recibí el poder para vencer en la vida.

Hoy oro para que recibas el poder del Espíritu Santo tal como yo lo recibí, y seas fortalecido para reinar en vida y ser un testigo fructífero de Cristo, en el nombre de Jesús.

MOTIVO DE ORACIÓN: Amado Señor, por favor bautízame con el poder del Espíritu Santo, en el nombre de Jesús.

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Amén