MEMORIZA: La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos. – Proverbios 18:21
LEE: Efesios 4:29
29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
BIBLIA EN UN AÑO: Lucas 4:1-32, Josué 11-13
MENSAJE
Algunos adolescentes hablan sin pensar, especialmente cuando se sienten frustrados o molestos. Lo que no saben es que las palabras tienen el poder de edificar o de destruir.
Cada palabra que pronuncias tiene peso; por lo tanto, decide ser sabio al hablar. Pronuncia palabras que eleven y animen a quienes te escuchan. Deja que tus palabras inspiren y transmitan positividad dondequiera que vayas. Incluso en situaciones difíciles, es posible comunicarse con amabilidad.
Tenemos un ejemplo perfecto en Jesús; Él usaba sus palabras para difundir amor, verdad y sabiduría, incluso con aquellos que no lo trataban bien. Nunca utilizó sus palabras para herir a nadie. Te animo a seguir su ejemplo usando tus palabras para sanar a los demás y llevarles paz. Decide ser una persona cuyas palabras edifiquen a los demás.
PUNTO CLAVE: Deja que tus palabras animen a los demás y transmitan positividad dondequiera que vayas.
COMPARTE EL DEVOCIONAL
Comparte el Devocional de los Cielos Abiertos, en tus redes sociales. Al hacerlo, que el Cielo honre todas tus peticiones, incluidas las que aún están pendientes, con respuestas divinas desde lo alto, en el poderoso nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén