CIUDADANO DEL REINO

MEMORIZA: Jesús respondió: «De cierto, de cierto te digo, que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios». – Juan 3:5

LECTURA BÍBLICA: Lucas 10:25-28

25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: «Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?»

26 Él le dijo: «¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?»

27 Aquél, respondiendo, dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y ​​con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo».

28 Y le dijo: «Bien has respondido; haz esto, y vivirás».

BIBLIA EN UN AÑO: Lucas 7:1-30; Jueces 1-2

MENSAJE

Como cristianos, todos somos ciudadanos del Reino de Dios (Filipenses 3:20). Los ciudadanos del Reino de Dios no siguen las normas del mundo, por muy populares o lógicas que parezcan. Viven cada día honrando a Dios. Tienen una relación con Él y están comprometidos con Sus principios. A cambio, Él les concede la vida eterna.

Antes de que alguien pueda formar parte del gran Reino de Dios, primero debe nacer de nuevo, tal como Jesús le dijo a Nicodemo en el versículo para memorizar de hoy. Cuando una persona nace de nuevo, se convierte en hija de Dios: una nueva creación en Cristo (2 Corintios 5:17). Cualquiera que acepte a Jesús como su Salvador recibirá la vida eterna (Juan 3:16), y podrá descansar sabiendo que le espera una gran recompensa en la eternidad.

Si aún no has nacido de nuevo, te ruego que entregues tu vida a Jesús hoy mismo. Habla con Jesús ahora mismo y dile que lo aceptas como tu Señor y Salvador. Agradécele por proveer la gracia del perdón para tus pecados. Por último, reconoce que crees en Su muerte, sepultura y resurrección, y que sabes que todo ello forma parte del plan de Dios para ti. Si has dicho todo esto, te doy la bienvenida al… de Dios. reino.

PUNTO CLAVE:
Como cristianos, somos ciudadanos del cielo y debemos vivir en la tierra de acuerdo con ello.

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Amén