MEMORIZA: «Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Estos siete son los ojos de Jehová, que recorren toda la tierra.» ZACARÍAS 4:10
LEE: JUAN 4:25 – 30
25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.
BIBLIA EN UN AÑO: SALMOS 112 – 118
MENSAJE
Algunas personas eligen ser pasivas y no dar lo mejor de si mismas en sus carreras profesionales, e incluso en las cosas que tiene que ver con el reino de Dios, porque no quieren empezar con poco. Posponen continuamente las cosas que tienen que hacer porque sientne que no están lo suficientemente preparados o equipados. Dios te ha dado una tarea, no debes de esperar hasta que sientas que eres lo suficientemente bueno para empezar.
Esto es porque Él, conocía tu capacidad e imperfecciones antes de elegirte. Aunque debes de seguir creciendo y equipándote para convertirte en una vasija más valiosa en Sus manos, de manera progresiva, no debes de hacer esperar a Dios una vez que Él te ha comisionado para una tarea, solo porque quieres llegar a ser perfecto para esa tarea.
En Juan 4:1 – 30, cuando Jesús habló a la mujer samaritana, ella volvió a su gente y empezó a hablarles sobre Jesús. Todo lo que ella tenía era un encuentro con el Maestro, pero fue. suficiente para que la gente la siguiera para verle y econtrarse con Él también. Ella no se matriculó en una escuela de teología primero, o fue a clases con los Escribas, ella empezó desde donde estaba y con lo que tenía.
Cuando Dios llamó a Moisés en Éxodo 3, él sintió que no era lo suficientemente competente para el trabajo. Él le daba excusas a Dios una y otra vez, e incluso le sugirió elegir a otra persona. Dios nunca llama a los que están más cualificados, en vez de eso, Él siempre equipa a aquellos que elige.
Dios puede elegir ignorar a individuos que parecen muy experimentados y cualificados, y elegir una persona sin ninguna experiencia ni cualificación. Por ejemplo, Dios ignoró al hijo mayor de Jesse para elegir a David, el último hijo de la familia, que parecía no estar cualificado para reinar. Salmos 78:70 – 71 dice que Dios eligió a David entre los rediles y lo trajo a alimentar su herencia. Dios se deleita en usar las cosas más tontas del mundo para confundir al sabio (1 Corintios 1:27). Él también puede elegir esconder algunas cosas del sabio y revelárselas a los niños (Mateo 11:25).
¿Te ha llamado Dios para hacer algo por Él? Mira más allá de tus recursos actuales y lo que parece ser tu capacidad, y empieza con ello.
Empieza desde donde estás; no mires tus comienzos pequeños. En el Día del Juicio, Dios no se preocupará de los habilidosos y los cualificados, en vez de eso, Él estará queriendo decir, «… Bien hecho, buen siervo y fiel…» (Mateo 25:21).
Empieza con poco, mantente fiel, y el Señor te equipará con todo lo que necesitas para llevar a cabo tu tarea divina.
PUNTO CLAVE: Cuando Dios te da una tarea, empieza desde donde estás.
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Amén