BENDICIONES SIN TRISTEZA

MEMORIZA: «La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.» PROVERBIOS 10:22

LEE: 1 PEDRO 5:8 – 9

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

LEE: JUAN 10:10

10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

BIBLIA EN UN AÑO: 2 CRÓNICAS 8 – 11

MENSAJE

Muchas personas quieren hacerse ricas a toda costa, y por lo tanto, el diablo les incita a todo tipo de actos pecaminosos. Algunos de ellos al final consiguen las riquezas que querían, pro esas riquezas siempre vienen con tristezas. Solo la bendición de Dios viene sin añadir tristeza, como vemos en el versículo a memorizar de hoy.

El diablo nunca desea nada bueno para nadie. Él pretende que quiere lo mejor para la persona, pero es un gran mentiroso e incapaz de dar nada bueno a nadie. En vez de eso, él está interesado en robar cualquier cosa que Dios ha dado a Sus hijos.

Juan 10:10 revela sus verdaderas intenciones cuando trata con alguien: robar, matar y destruir. Si te rindes a la tentación del diablo de involucrarte en pecados, estás dándole permiso para robarte, matarte y destruirte.

Hace años, cuando era profesor, una estudiante mía me dijo, «Padre, he encontrado a un hombre que quiere casarse conmigo» La di la enhorabuena pero ella dijo, «No!, ese es el problema» Ella entonces empezó a contarme que su padre le había informado de que él la había ofrecido a un espíritu del mar, y si alguna vez ella se casaba moriría.

El padre de ella le dijo que si ella no moría, la persona con la que se casara moriría el día de la boda. Ella entonces me dijo, «Ahora, este hombre me ha pedido matrimonio, y siento que es la voluntad de Dios casarme con él. Sin embargo, no quiero decirle que «si» porque no quiero que el espíritu del mar le mate.

¿Qué debo hacer? Me reí y le dije, «Yo conozco al Padre de todos los espíritus». Entonces oré un siempre oración en el nombre de Jesús y le dije que fuera a aceptar la proposición de este hombre.

Dos años después, estaba en una iglesia en Yaba, Lagos, cuando esta joven caminó hacia mi. Ella cargaba a un bebé en sus brazos y dijo, «Señor, ¿se acuerda de mi?» Le contesté, «Por supuesto!» le pregunté sobre su esposo y ella apuntó con el dedo hacia un hombre joven y guapo. Si esa mujer no hubiera corrido hacia Jesús ella hubiera vivido bajo la atadura de perder a todo hombre que mostrara interés en ella.

Las bendiciones de Satanás siempre vienen con montones de tristezas. Sin embargo, cuando Dios te bendice, Él te da un paquete libre de tristezas.

PUNTO CLAVE: Solo las bendiciones de Dios vienen libres de tristeza.

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VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Proverbios 10:22
“La bendición del Señor enriquece, y no añade tristeza con ella.”

Este versículo establece un marcado contraste entre dos tipos de riqueza. Existe la riqueza que proviene del mundo, del diablo o de planes pecaminosos, y esa riqueza siempre conlleva tristeza oculta. Pero la bendición del Señor es diferente. Enriquece, sí, pero viene sin tristeza. Sin arrepentimiento, sin ataduras, sin precio oculto. La bendición de Dios es pura, limpia y libre de tristeza.

LECTURA BÍBLICA: 1 Pedro 5:8-9, Juan 10:10
“Sean sobrios y estén vigilantes, porque su adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistan firmes en la fe.” (1 Pedro 5:8-9)

«El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.» (Juan 10:10)

Estos dos pasajes revelan la verdadera naturaleza del diablo y la misión opuesta de Jesús. El diablo tiene tres objetivos claros: robar, matar y destruir. No viene a bendecir, a ayudar ni a dar. Viene a quitar. Jesús, en cambio, viene a dar vida, vida en abundancia. Todo «regalo» del diablo es una trampa; toda bendición de Dios da vida.

El dolor que acompaña a las bendiciones de Satanás
En la reflexión de hoy, el pastor E.A. Adeboye (Daddy Adeboye) continúa su serie sobre la longevidad y el buen final. Ha abordado temas como esconderse, luchar, huir, la renovación espiritual, la renovación física a través de la alimentación y la renovación física a través del descanso. Hoy aborda una trampa diferente: la tentación de enriquecerse a cualquier precio. El diablo ofrece riquezas, pero sus “bendiciones” siempre vienen acompañadas de tristeza. Solo la bendición de Dios está libre de tristeza.

Las verdaderas intenciones del diablo
Este devocional comienza con un crudo recordatorio de quién es el diablo. No es un embaucador inofensivo ni un tentador malicioso. Juan 10:10 revela su triple propósito:

  • Robar: tomar lo que te pertenece por derecho.
  • Matar: acabar con tu vida, tu destino, tu propósito.
  • Destruir: arruinar todo lo que Dios está construyendo en ti.

El diablo nunca desea el bien para nadie. Puede fingir que quiere lo mejor para ti. Puede ofrecerte riquezas, poder o éxito. Pero sus regalos están envenenados. Sus bendiciones vienen con condiciones ocultas que, en última instancia, te destruirán.

“Si cedes a la tentación del diablo de pecar, le das permiso para robarte, matarte y destruirte”.

La Hija Ofrecida a un Espíritu Marino
Este devocional comparte un poderoso testimonio que ilustra esta verdad. Hace años, una alumna del Padre Adeboye acudió a él con un terrible dilema. Había encontrado a un joven que quería casarse con ella, y creía que era la voluntad de Dios. Pero su padre le había revelado un oscuro secreto.

Su padre la había ofrecido a un espíritu marino (un espíritu del agua, una entidad demoníaca). Le dijo que si se casaba, moriría. Y si no moría, quienquiera que se casara con ella moriría el día de la boda.

Esta joven estaba atrapada. Quería obedecer a Dios y casarse con este hombre, pero no quería ser responsable de su muerte. Acudió al Padre Adeboye preguntándole: «¿Qué debo hacer?».

La respuesta del Padre Adeboye fue contundente: «Conozco al Padre de todos los espíritus».

Él oró una sencilla oración en el nombre de Jesús y le dijo que aceptara la propuesta del joven. Dos años después, la vio en una iglesia en Yaba, Lagos. Llevaba un bebé en brazos. Su apuesto esposo estaba a su lado. El poder del Todopoderoso había vencido la influencia del espíritu marino.

Si aquella mujer no se hubiera acercado a Jesús, habría vivido condenada a perder a todo hombre que se interesara en ella. El pacto de su padre con el diablo le habría robado el futuro, habría matado a su esposo y habría destruido su destino.

Cómo el Diablo Engaña a la Gente
Este devocional explica que muchas personas desean enriquecerse a toda costa. Esta desesperación las hace vulnerables a las tentaciones del diablo. Él les ofrece:

  • Dinero fácil mediante el fraude o la corrupción
  • Éxito mediante sacrificios rituales
  • Riqueza mediante pactos con espíritus malignos

Algunos consiguen las riquezas que desean. Compran autos, construyen casas y viven con lujos. Pero tales riquezas siempre vienen acompañadas de muchas tristezas.

  • El dinero está ahí, pero la paz se ha ido.
  • La casa está ahí, pero el matrimonio está roto.
  • El auto está ahí, pero los hijos están perdidos.
  • El negocio está ahí, pero la salud está arruinada.

Este es el patrón del diablo. Te da lo que quieres, pero se asegura de que no puedas disfrutarlo. Sus bendiciones siempre están envenenadas.

La Bendición de Dios sin Tristeza
El versículo para memorizar promete algo diferente: «La bendición del Señor enriquece, y no añade tristeza con ella».

¿Cómo se ve una bendición sin sufrimiento?

  • Prosperas, pero tu familia permanece unida.
  • Asciendes, pero tu salud se mantiene fuerte.
  • Ganas influencia, pero tu carácter permanece puro.
  • Recibes riqueza, pero tu paz no se ve perturbada.

Dios no necesita engañarte. No necesita ocultar una maldición dentro de una bendición. Cuando da, da plena, libremente y con pureza. Sin cargos ocultos. Sin letra pequeña. Sin ataduras demoníacas.

¿Por qué la gente elige las bendiciones del diablo?
Si las bendiciones del diablo son tan destructivas, ¿por qué la gente las elige?

  1. Impaciencia
    La bendición de Dios a menudo requiere espera. El diablo ofrece resultados instantáneos. Quienes no pueden esperar caen en la tentación del atajo.
  2. Desesperación
    Cuando estás desesperado, dejas de discernir. El diablo lo sabe y ofrece su «ayuda» justo cuando eres más vulnerable.
  3. Ignorancia
    Algunas personas desconocen que los regalos del diablo vienen acompañados de sufrimiento. Ven la riqueza, pero no las cadenas ocultas.
  4. Tradición familiar
    Al igual que el padre de la joven, algunas familias han hecho pactos con espíritus malignos durante generaciones. Los hijos heredan estos pactos y asumen que no hay escapatoria.

Cómo recibir la bendición de Dios sin sufrimiento

  1. Rechaza los atajos del diablo
    No aceptes dinero con condiciones. No aceptes el éxito que requiere concesiones. Si una oportunidad te exige pecar, no viene de Dios, por muy atractiva que parezca.
  2. Rompe todo pacto maligno
    Si sospechas que tú o tu familia han hecho acuerdos con espíritus malignos, renuncia a ellos en el nombre de Jesús. La joven necesitaba ser liberada del voto de su padre. Tú también podrías necesitarlo. Ora: «Rompo todo pacto hecho en mi nombre con cualquier espíritu maligno. Renuncio a él en el nombre de Jesús».
  3. Acude a Jesús
    La joven acudió al padre Adeboye, quien la guió hacia Jesús. Debes acudir al mismo Salvador. Él es el Padre de todos los espíritus, incluyendo aquellos que pretenden dominarte. Su autoridad es superior a cualquier espíritu marino, cualquier maldición familiar, cualquier pacto demoníaco.
  4. Confía en el tiempo de Dios
    La bendición de Dios puede tardar, pero llega sin tristeza. Espera su tiempo. No te aferres a las imitaciones del diablo.
  5. Examina toda bendición
    Antes de recibir cualquier ganancia significativa, pregúntate: ¿Esto llegó por medios justos? ¿Tengo la conciencia tranquila? ¿Puedo agradecer a Dios por esto sin vergüenza? Si la respuesta es no, recházalo.

Testimonio de Liberación
La joven de este testimonio es prueba viviente de que el poder de Dios rompe el dominio del diablo. Su padre la había vendido a un espíritu marino. Ese espíritu se atribuía el derecho de matar a cualquier hombre que se casara con ella.

Pero Jesús es el Padre de todos los espíritus. Cuando Él habló, el espíritu marino tuvo que obedecer. La boda se celebró. El esposo vivió. El bebé nació. El dolor que debía haber sobrevenido fue cancelado.

Esta misma liberación está disponible para ti.

Conclusión: Elige la Bendición Sin Dolor

El diablo es un engañador. Sus “bendiciones” son trampas. Sus riquezas vienen acompañadas de dolor, esclavitud y, en última instancia, destrucción.

Pero la bendición de Dios es diferente. Enriquece sin dolor. Prospera sin veneno. Eleva sin cadenas.

No te dejes engañar por la desesperación ni aceptes las falsificaciones del diablo. No te impacientes por tomar sus atajos. Espera en el Señor. Confía en su tiempo. Recibe su bendición sin dolor.

Ora así:
“Padre, renuncio a toda tentación de enriquecerme a cualquier precio. Rechazo las falsificaciones del diablo. Rompo todo pacto hecho en mi nombre con cualquier espíritu maligno: espíritus marinos, espíritus familiares, cualquier poder demoníaco. Corro a Jesús, el Padre de todos los espíritus. Libérame de toda atadura heredada. Dame tu bendición sin tristeza. Que mi riqueza venga sin cadenas y mi éxito sin vergüenza. En el nombre de Jesús, Amén.”

Pasos a seguir:

  • Examina tu riqueza: ¿Alguna de tus ganancias o éxitos proviene de medios dudosos? Si es así, renuncia a ello y restituye lo que sea posible.
  • Rompe los pactos familiares: Si sospechas que tu familia ha hecho acuerdos con espíritus malignos, ora específicamente para romperlos. Quizás quieras buscar ayuda espiritual.
  • Rechaza los atajos: Esta semana, si surge una oportunidad que requiere compromiso, recházala, incluso si te cuesta dinero o progreso.
  • Espera el tiempo de Dios: Identifica un área en la que has estado impaciente por recibir bendiciones. Comprométete a esperar el tiempo de Dios en lugar de aferrarte a las falsas promesas del diablo.
  • Agradece a Dios por las bendiciones sin tristeza: Haz una lista de las maneras en que Dios te ha bendecido sin tristeza oculta. Dale gracias por cada una.