MEMORIZA: «porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,» 1 CORINTIOS 10:4
LEE: EFESIOS 6:10 – 18
La armadura de Dios
10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,(A) y vestidos con la coraza de justicia,(B) 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.(C) 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación,(D) y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
BIBLIA EN UN AÑO: MARCOS 14:26-50, DEUTERONOMIO 20-22
MENSAJE
Me encontré con el término «vida fácil», que los jóvenes usan para referirse a quienes desean una vida cómoda, fácil y libre de estrés y responsabilidades. Muchos jóvenes hoy en día no quieren cargar con responsabilidades ni tareas, pero sí disfrutar de las cosas buenas de la vida. Querido hijo, algunas de las personas que ves viviendo una vida próspera hoy pueden estar librando batallas que desconoces. Tu percepción de ellas puede estar nublada por las cosas buenas que publican en redes sociales.
Es importante tener en cuenta que la vida no es fácil y que enfrentarás desafíos a medida que crezcas. Por eso, debes revestirte de toda la armadura de Dios ahora para fortalecerte contra cualquier desafío que pueda surgir. Cada pieza de la armadura de Dios, como la verdad, la justicia, la paz, la fe, la salvación y su palabra, te protege y te equipa para las batallas espirituales.
Muchas de las batallas que enfrentamos no son físicas; son espirituales. Ya sea presión social, miedo o duda, Dios te ha dado las herramientas para superarlos. Solo necesitas pedirle que te fortalezca para los desafíos que se avecinan, y Él te dará la fuerza para superarlos.
PUNTO DE ORACIÓN:
Padre, por favor, ayúdame a luchar todas mis batallas y dame la gracia para mantenerme firme, en el nombre de Jesús.
COMPARTE EL DEVOCIONAL
Comparte el Devocional de los Cielos Abiertos, en tus redes sociales. Al hacerlo, que el Cielo honre todas tus peticiones, incluidas las que aún están pendientes, con respuestas divinas desde lo alto, en el poderoso nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén