A TIEMPO Y FUERA DE TIEMPO

MEMORIZA: «que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.» 2 TIMOTEO 4:2

LEE: HECHOS 8:5 – 8

Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.

BIBLIA EN UN AÑO: NÚMEROS 7

MENSAJE

Siempre me he tomado la evangelización muy en serio. De jóvenes cristianos, mis amigos y yo buscábamos oportunidades para hablarle a la gente de Jesucristo. Algunos compramos megáfonos y salíamos a predicar el evangelio de Jesucristo en cada oportunidad que teníamos. Recuerdo una vez que fuimos a predicar a un pueblo llamado Ganma, en el estado de Kwara. El pueblo era tan conocido por su hostilidad hacia los predicadores que no había iglesia y nadie se atrevía a predicar.

Cuando oí hablar del pueblo, dije: «¿En serio? ¡Tengo que ir allí a predicar!». Quienes me hablaron del pueblo dijeron: «Si vas, te apedrearán». Les dije que había estado buscando la oportunidad de ser apedreado para poder decirle al apóstol Pablo que yo también sufrí por Jesús cuando me encontrara con él en el cielo. Les dije a algunos miembros de nuestra iglesia que iría a Ganma a predicar sin importar el costo, y algunos dijeron que irían conmigo.

Cuando llegamos a Ganma, la gente nos dijo que no querían a nuestro Jesús. Respondimos que no nos íbamos, así que fuimos de casa en casa predicando el evangelio. Los habitantes del pueblo nos reportaron a su jefe, quien nos mandó llamar.

Al llegar, le dijimos que traíamos buenas noticias para la gente. Le aseguramos que no decíamos nada en contra de su religión y que éramos personas respetuosas de la ley. Nos dijo que podíamos continuar, así que nos fuimos y seguimos predicando.

Los habitantes del pueblo fueron a reportarnos al jefe por segunda vez, y de nuevo nos mandó llamar. Le aseguramos que no causábamos problemas. En ese momento, algunos de los que me acompañaban empezaron a incomodarse y dijeron que debíamos irnos antes del anochecer. Sin embargo, aún no habíamos organizado la proyección de la película, como habíamos planeado. Les dije que no nos iríamos hasta que hubiéramos terminado con todo lo que queríamos hacer.

Organizamos la proyección de la película, y muchos de los que no querían recibir a Jesús antes y nos reportaron al jefe vinieron y finalmente se entregaron a Cristo. Hoy en día, la Iglesia Cristiana Redimida de Dios tiene su sede provincial en Ganma.

Amados, para formar parte del ejército de Dios en los últimos tiempos, deben estar listos para hablarles a otros de Jesús, sin importar adónde los envíe el Señor.

PUNTO CLAVE:
No prediquen solo cuando les convenga; prediquen también cuando no les convenga.

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MEMORIZAR: 2 Timoteo 4:2
“Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.
Este encargo a Timoteo es una orden militar para los soldados del evangelio. Exige estar listos (“inmediatos”) en todo momento, sea conveniente o no. Define el contenido (“la palabra”) y la manera (“con toda paciencia y doctrina”): una mezcla de verdad inquebrantable y amor paciente. Este versículo es el manual operativo para el ejército del fin de los tiempos que describe Daddy Adeboye.

LECTURA BÍBLICA: Hechos 8:5-8
Este pasaje describe el modelo de un pionero del evangelio: Felipe entrando en Samaria, una región con una histórica hostilidad hacia los judíos (muy similar a la hostilidad de Ganma hacia los predicadores). Predicó a Cristo, realizó señales y trajo gran gozo a la ciudad. El resultado no fueron solo conversiones, sino una atmósfera transformada. Este es el modelo bíblico para la evangelización apostólica: entrar en territorio hostil con el mensaje y el poder de Cristo, lo que conduce a una liberación y un gozo generalizados.

El Corazón de un Soldado del Fin de los Tiempos: Celo Inusual

El Pastor Adeboye no comienza con un método, sino con una mentalidad: «Siempre me he tomado la evangelización muy en serio». Este testimonio personal establece que la labor de un ejército del fin de los tiempos no es para los casuales ni los cobardes. Su celo juvenil —comprando megáfonos, aprovechando cada oportunidad— muestra una búsqueda premeditada y proactiva de almas, no un cumplimiento pasivo del deber. Esta es la actitud de «actuar al instante» llevada a la práctica.

El Objetivo del Ejército: Territorio Hostil

El núcleo del testimonio es el asalto a Ganma. La descripción del pueblo es significativa: «famoso por ser hostil», «no había iglesia allí», «nadie se atrevía». En términos de guerra espiritual, este era un bastión bien fortificado del enemigo, un lugar donde la oscuridad tenía un dominio establecido. El ejército del fin de los tiempos no está llamado a predicar donde es fácil, sino a asaltar las puertas del infierno (Mateo 16:18) en lugares donde el evangelio no tiene asidero.

La Motivación: Una Perspectiva del Reino en cuanto al Coste

La respuesta a la amenaza de ser apedreado es reveladora. La respuesta de Daddy Adeboye: «Estaba buscando la oportunidad de ser apedreado», refleja una profunda perspectiva del reino.

  • Considera el sufrimiento por el evangelio como un privilegio (Hechos 5:41, Filipenses 1:29), alineándose con los apóstoles y mártires.
  • Trivializa las amenazas del enemigo al verlas a través de la lente de la recompensa eterna y la comunión («para poder contárselo al apóstol Pablo…»).
  • Esta mentalidad inspira a otros («algunos dijeron que irían conmigo»). La valentía es contagiosa. Un verdadero general no recluta con promesas de consuelo, sino con un llamado a una conquista digna.

La Estrategia del Ejército: Sabiduría, Persistencia y Poder

El testimonio describe una estrategia divina para penetrar fortalezas:

  1. Entrada Valiente: Fueron a pesar de las advertencias.
  2. Proclamación Implacable: Fueron de casa en casa. No se retiraron tras el primer rechazo.
  3. Sabiduría y Respeto a la Autoridad: Al ser convocados por el jefe, fueron respetuosos, legales y claros sobre su misión pacífica de «buenas nuevas». Esto desarmó cualquier posible oposición legal (Romanos 13:1-7).
  4. Persistencia Inquebrantable: Ante una segunda convocatoria y el temor entre las filas («algunos… comenzaron a incomodarse»), la determinación del líder fue firme: «no nos iríamos hasta que hubiéramos terminado». Esta es la «paciencia» de 2 Timoteo 4:2 en acción.
  5. Empleando Todos los Medios Disponibles: Utilizaron una «proyección cinematográfica», una herramienta relevante en su época para atraer y comunicar. El ejército del fin de los tiempos debe ser versátil, utilizando todos los medios legítimos para predicar la palabra.
  6. El fruto de la victoria: Quienes se oponían a ellos “finalmente se rindieron a Cristo”. La presentación persistente, con oración y poderosa del evangelio derriba fortalezas (2 Corintios 10:4-5). La prueba definitiva es el panorama transformado: “Hoy, hay una sede provincial… en Ganma”. Esto es más que conversos; es una cabeza de puente establecida del Reino de Dios.

El llamado al alistamiento

La declaración final es una llamada directa: “Para formar parte del ejército de Dios de los últimos tiempos, debes estar listo para hablarles a otros de Jesús, sin importar adónde te envíe el Señor”.

  • “Debes estar listo” se refiere a la preparación en oración, el conocimiento de la Palabra y la llenura del Espíritu.
  • “Sin importar dónde” elimina todas las condiciones. El lugar puede ser tu lugar de trabajo, una familia difícil, una comunidad hostil o una nación extranjera. El ejército va adonde el Comandante lo envía.
  • Esto no es una sugerencia para una unidad especializada de “evangelistas”. Es la característica que define a cada miembro del ejército de Cristo.

Pasos prácticos para unirse al Ejército de los últimos tiempos

  1. Cambia tu perspectiva: Considera tu vida diaria como un despliegue. Tu vecindario, oficina o escuela es tu “Ganma”.
  2. Adopta la mentalidad de un soldado: Ora por la valentía de ver la oposición como un privilegio y una señal de que estás amenazando territorio enemigo.
  3. Prepárate y persevera: Equípate con un testimonio claro y una comprensión básica del evangelio. Prepárate para responder (1 Pedro 3:15) y perseverar incluso ante el rechazo inicial.
  4. Usa tu «Espectáculo de Cine»: Identifica la herramienta que Dios te ha dado (tus habilidades, recursos, arte u hospitalidad) y úsala para crear oportunidades para el evangelio.
  5. Busca una «Sede Provincial»: No busques solo conversiones; ora y trabaja por el discipulado y el establecimiento de la presencia duradera del reino de Dios en tu área de influencia.

Oración de alistamiento:
“Señor Jesús, Comandante del Ejército Celestial, me presento ante Ti para servirte. Perdóname por la complacencia y el miedo. Enciende en mí el santo celo que toma en serio la evangelización. Dame la perspectiva para ver el sufrimiento por Tu nombre como un privilegio. Envíame a mi Ganma y concédeme la valentía para entrar, la sabiduría para participar, la persistencia para permanecer y el poder para ver caer las fortalezas. Usa mi vida para establecer puestos de avanzada de Tu Reino donde una vez reinó la oscuridad. Estoy listo para predicar la palabra, a tiempo y a destiempo, como parte de Tu ejército del fin de los tiempos. En Tu poderoso nombre, oro. Amén.”

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Amén