Memoriza: «pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.» Hechos 1:8
Lee: Hechos 1:12 – 14
Elección del sucesor de Judas
12 Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.[a] 13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 14 Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
BIBLIA EN UN AÑO: 2 Samuel 1 – 3
MENSAJE
La primera vez que el Espíritu Santo vino a morar en un hombre, fue en el día de Pentecostés, en Hechos 2:1 – 12. Jesús había dicho a Sus discípulos que esperaran en Jerusalén hasta que recibieran el Espíritu Santo (Lucas 24:49). El día de Pentecostés y los eventos que le siguieron, definieron el Cristianismo para siempre. Si pudiera repetirse ese día en las iglesias en todo el mundo; sería una avivamiento grandioso. Hubo una experiencia similar en Azusa, Estados Unidos, en 1906, y hasta el día de hoy, la gente sigue hablando de ese avivamiento. Los próximos días estaré examinando lo que sucedió en el día de Pentecostés y las implicaciones de los eventos de ese día.
Una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta es que los discípulos estaban en la habitación de arriba – ellos estaban separados del resto del mundo. Mientras que todo el mundo a su alrededor estaba disfrutando de la festividad de la Pascua, ellos estaban en una esfera diferente, orando, ayunando, y anhelando profundizar más en el Señor. Si hemos de experimentar una repetición de ese día, los Cristianos deben de aprender a vivir apartados del mundo (2 Corintios 6:14).
No puedes estar absorto en perseguir las cosas materiales como el resto del mundo, y esperar que el Espíritu Santo descienda sobre ti y se manifieste a través de ti, como Él hizo en el día de Pentecostés. No puedes esperar llevar el poder del Espíritu Santo cuando tus ojos están centrados en las cosas mundanas. Aquello que miras y observas, es en lo que finalmente te convertirás (2 Corintios 3:18). No puedes amar al mundo y decir que también amas a Dios (1 Juan 2:15). No puedes seguir escuchado música del mundo y esperar ser llenado con el Espíritu Santo. Lo que escuchas impacta tu vida considerablemente, y la fe viene del escuchar la palabra de Dios (Romanos 10:17).
En la habitación de arriba, los discípulos no están distraídos con las cosas del mundo. Sus ojos, que representan su enfoque, estaban centrados en una sola cosa, lo que causó que se llenaran de luz (Mateo 6:22). Su deseo era esperar la promesa del Padre, y ellos esperaron de todo corazón. Para recibir la manifestación del poder del Espíritu Santo, debes de buscar a Dios de todo corazón.
Solo aquellos que buscan a Dios con sus corazones y almas le encontrarán (Deuteronomio 4:29). Solo aquellos que se apartan del pecado y las distracciones recibirán el poder del Espíritu Santo, como en el día de Pentecostés. Dios quiere que te apartes porque tu le perteneces a Él (2 Corintios 6:17) y no a este mundo (Juan 15:19)
LLAMADA A LA ACCIÓN: Deja atrás las distracciones y todo lo que pueda impedir que seas lleno del Espíritu Santo.
COMPARTE EL DEVOCIONAL
Comparte el Devocional de los Cielos Abiertos, en tus redes sociales. Al hacerlo, que el Cielo honre todas tus peticiones, incluidas las que aún están pendientes, con respuestas divinas desde lo alto, en el poderoso nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén