Devocional Cielos Abiertos,  Devocionales,  Recursos Bíblicos

NO HAY PLATAFORMA PEQUEÑA

Memoriza: “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” Romanos 10:15

Lee: Juan 4:6 – 30

Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

BIBLIA EN UN AÑO: Lucas 15 – 16

MENSAJE

El Dios Todopoderoso envió a Sus discípulos en Lucas 10:1 – 6 para predicar en los hogares. Él les dio tanto poder solo para predicar a las familias – no para organizar cruzadas. Él les dio poder para predicar a los hogares porque ninguna plataforma donde puedas predicar a la gente es demasiado pequeña. Siempre que haya una persona para escuchar el evangelio del Señor, esa plataforma es grande.

En Juan 4:6 – 30, Jesús predicó a solo una mujer. Fue en el transcurso de la conversación que Él le dio la poderosa revelación de que, “Dios es Espíritu: y aquellos que le adoran deben de hacerlo en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Mientras que muchos pueden pensar que predicar solo a una persona es una plataforma pequeña, Jesucristo dijo que predicarle a esa mujer era Su alimento (Juan 4:32 – 34).

Fui a predicar a una pequeña iglesia rural que no tenía edificio. Mis hijos me hicieron una foto predicando ahí y la pusieron en internet, y mucha gente estaba sorprendida. Yo, por otro lado, me preguntaba porque la gente estaba sorprendida. Puede que fuera una iglesia pequeña, puede que estuviera situada en un área rural, pero siempre que haya alguien, tan solo una persona ahí que pudiera guiar a Cristo, con gusto iría a predicar. En la lectura Bíblica de hoy, Jesús concentró mucho esfuerzo en ganar el alma de esa mujer, y ella atrajo a toda la ciudad a Él. Esa pequeña reunión que parece una pequeña plataforma probablemente albergue al próximo Adeboye. Soy un chico de una pequeña aldea de Ifewara. Sin embargo, desde esa pequeña aldea, Dios ganó un alma para Sí mismo y esa alma ahora trae millones de almas a Su Reino. Nunca subestimes cualquier oportunidad de ganar almas. Toda plataforma que se te de para predicar la palabra de Dios es grande.

¿Cuántas personas tienes siguiéndote en Twiter, Instagram, Facebook y todas esas redes sociales? ¿Cuántas direcciones de email y números de teléfono tienes en tu lista de contactos? Todas esas son buenas plataformas que tú tienes, Dios quizás esté contando contigo para ganar una alma para Él. No desperdicies la gran plataforma que tienes, úsala.

PUNTO CLAVE: No hay plataforma pequeña cuando se trata de predicar el evangelio.