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GRAN VICTORIA, GRAN SACRIFICIO

Memoriza: Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” 1 Corintios 15:10

Lee: 1 Corintios 9:25 – 27

25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

BIBLIA EN UN AÑO: Mateo 8 – 10

MENSAJE

Muchas personas quieren grandes victorias, pero no quieren hacer los sacrificios adecuados o proporcionales a tales victorias. En la Iglesia Cristiana Redimida de Dios, ayunamos por lo menos cuarenta días todos los años, a veces, incluso ayunamos por 100 días. Cuando otros ministerios nos ven ayunar, se ríen de nosotros, pero cuando las victorias empiecen a darse, entonces nosotros seremos los que riamos los últimos. Cuanto más alta está la cima de la montaña que quieres llegar, más grande es el esfuerzo que necesitarás para subirla.

Estoy cansado de jugar a lo fácil y las cosas pequeñas, estoy cansado de las pequeñas victorias, quiero grandes testimonios. Quiero victorias que sorprenderán a todo el mundo y a las generaciones por venir. Si tu también quieres victorias grandes, entonces debes de estar preparado para hacer grandes sacrificios. Para cada nivel que intentas conseguir, habrá un obstáculo esperando para pararte. Debes de estar preparado para luchar para ganar la victoria sobre éstos obstáculos. Cuanto más alto sea el nivel que estás intentando conseguir más preparado tienes que estar para la batalla.

Cuando un boxeador está preparándose para luchar en una pelea, se entrena para luchar contra oponentes más grandes de los que él tendría cuando va a luchar contra un oponente más pequeño. Si vas a luchar contra el campeón del mundo, tu entrenamiento debe de ser más riguroso que cuando vas a luchar con un oponente local.

El nivel de grandeza que quieres conseguir es lo que debe determinar el nivel de preparación que pones en ello, y el tipo de sacrificio que haces. Si sigues viviendo tu vida basándote en lo que te apetece comer siempre que te apetezca, dormir toda la noche, pasar un montón de tiempo en entretenimientos, y orando solamente cuando estás en la Iglesia, o solo trabajando duro cuando se te ordena hacerlo, entonces solo puedes tener pequeñas victorias. Sin embargo, si tu eres un soldado que está siempre preparado, que lleva su cuerpo al límite de la disciplina, entonces no hay nivel de grandeza al que no puedas llegar. De nuestro versículo a memorizar de hoy, vemos por qué el apóstol Pablo era el más destacado del los Apóstoles.

Si quieres ser una de las personas más destacadas en tu campo, tienes que estar preparado para poner más esfuerzo que nadie.

PUNTO CLAVE: Cuanto más alto quieras llegar, más sacrificios tendrás que hacer.