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CARTAS A LA IGLESIA DE LAODICEA

Memoriza: “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23

Lee: Apocalipsis 3:14 – 18; Lucas 9:23 – 24

Apocalipsis 3:14 – 18

El mensaje a Laodicea

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Lucas 9:23 – 24

23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará.

BIBLIA EN UN AÑO: Isaías 55 – 59

MENSAJE

Los Laodiceanos eran gente muy rica, pero eran tibios. Jesús dijo que Él les vomitaría de Su boca porque ellos decían que eran muy ricos y por lo tanto no necesitaban nada. Jesús les dijo a esas personas que eran pobres, y que para ser ricos necesitaban venir y comprar Su oro que ha sido pasado por el fuego. Para vestirse, necesitaban comprar vestiduras blancas de Él también. Esto nos recuerda lo que aprendimos cuando hablábamos de las Cartas de la Iglesia de Esmirna este mes (10 de Agosto y 11 de Agosto )

Jesús no dijo que debían venir y tomar el oro pasado por el fuego o las vestiduras blancas; Él dijo que ellos debían venir y comprarlo. En otras palabras, tenían que dar algo para conseguirlo. Ahí es donde está el problema con los Cristianos tibios. Quieren un Cristianismo de conveniencia que no existe. Quieren venir a la Iglesia cuando les apetece y solo hacer lo que es conveniente para ellos en la palabra de Dios. Si no estás entregando algo para mantenerte firme en la fe, eres un Cristiano tibio. Si tu descubres que, desde hace algún tiempo, el Señor no te ha demandado nada que sea difícil entregar – ya sea material o en tu carácter, tú eres un Cristiano tibio. No consigues las vestiduras blancas o el oro pasado por el fuego sin dar algo a cambio. No te conviertes espiritualmente rico sin dar algo en lo físico.

Si no hablas a nadie sobre Jesús, o te dejas llevar por la lujuria de los ojos, o pagas a la gente para hacer la obra de Dios porque tu ya no puedes trabajar por Él con tus propias manos porque esto sería rebajarte de nivel social, tu eres un Cristiano tibio. Si te resulta difícil dejar algo en particular o elegir algo nuevo para conseguir riquezas espirituales, lo mejor es que endereces tu camino ahora porque el Señor dice que Él te vomitará de Su boca.

Dios ha vomitado a algunas personas de Su boca pero ellos aún no lo saben. Piensan que siguen en Cristo pero hace tiempo que se han apartado de Él. Espero que el mensaje de hoy pueda ayudar a arrojar algo de luz sobre si te has vuelto tibio o no.

Realmente oro para que el Dios Todopoderoso te muestra las áreas en las que quizás necesitas reavivar el fuego, en el nombre de Jesús.

PUNTO DE ORACIÓN: Padre, en cualquier área en el que el fuego se ha apagado, por favor, muéstrame y ayúdame a volverme ardiente por Ti de nuevo, en el nombre de Jesús.