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EL PECADO DE LA INGRATITUD

Memoriza: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.” Salmos 103:2

Lee: Deutoronomio 8:11 – 18

Amonestación de no olvidar a Dios

11 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; 15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; 16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; 17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

BIBLIA EN UN AÑO: Salmos 120 – 124

MENSAJE

Un buen estudio de las Escrituras te mostrará que probablemente, el peor pecado que alguien pueda cometer es el de la ingratitud. Cualquiera que no aprecia lo que se ha hecho por él o ella, o no sabe cómo mostrar gratitud, no puede llegar lejos en la vida. Cuando leas la historia del origen del pecado en Génesis 3, en el Jardín del Edén, verás de lo que te estoy. hablando. Dios le dio al hombre todo un jardín. No fue Adán quien plantó el jardín. Dios había plantado el jardín y todo lo que Adán pudiera necesitar estaba ahí. Dios entonces dijo que Él quería reservar un árbol para Él. El hombre aún así fue y comió de ese árbol que estaba reservado para Dios. Por lo tanto, Dios dijo, “Bueno, si no aprecias tosas las cosas que hay en este jardín, entonces quizás debas marcharte e irte fuera para defenderte por ti mismo”.

En Malaquías 3:8 – 10, donde Dios dice que si tu no traes todos tus diezmos a Su casa, estás maldecido, lo que está diciendo en realidad es, “¿Qué es lo que pasa contigo? Todo lo que tienes, yo te lo di. Cómo es que no puedes ni siquiera decir gracias con el 10%?” Cuando lees 1 Samuel 15 y lo comparas con 1 Samuel 10, ves por qué Dios estaba tan enfadado con el rey Saúl. “Cuando quise nombrarte rey, tú dijiste, ´¿Yo de toas estas personas?´Mi tribu es la más pequeña de Israel, mi familia es la más pequeña en mi tribu, soy el más pequeño en mi familia, y Tu quieres hacer a mi rey?” Saúl incluso fue a esconderse porque él mismo vio que no era nadie. Ahora, Dios le envío a una misión y él no quiso obedecer las instrucciones del Señor. Cuando el hombre de dios vino a hablar con el en 1 Samuel 15, él le recordó que era pequeño incluso para sus propios ojos; cómo es que ahora se había vuelto tan grande que se había olvidado de Aquel que la había puesto en esa posición?. Si esperas hasta que Dios tiene que recordarte todos los beneficios que Él te ha dado, entonces tienes un problema. Sin embargo, si conviertes en una tarea el apreciarle siempre por Sus beneficios en tu vida, entonces cada vez llegarás más alto. David, en nuestro versículo a memorizar de hoy dijo que él nunca se olvidaría de los beneficios de Dios hacia él. Por eso siguió elevándose hasta que se convirtió en el padre del Rey de reyes.

Los ancianos en África tiene un dicho, que cuando has hecho algo bueno por alguien y la persona es desagradecida, es como su hubieras sido atacado por un ladrón a mano armada. No permitas que Dios te vea como un ladrón armado.

REFLEXIÓN: Haz una lista de todos los beneficios de Dios en tu vida y dale gracias a Dios de forma especial por cada uno de ellos.