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TÚ PUEDES MOVER ESA MONTAÑA II

Memoriza: “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.” Marcos 11:25

Lee: Marcos 11:22 – 26

22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. 25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

BIBLIA EN UN AÑO: Números 24 – 26

MENSAJE

Las montañas, ya sean físicas o espirituales, son obstáculos molestos y difíciles de vencer. Para mover montañas físicas, uno necesita varias formas de equipamiento complejo y caro. Para mover montañas espirituales sin embargo, Jesucristo nos enseñó a orar para quitarlas de nuestro camino. El primer ingrediente que se requiere para este tipo de oración es la fe, pero se han identificado algunos otros elementos que actúan o bien como obstáculo o como ayuda para que nuestras oraciones produzcan los resultados esperados. Dos de estos elementos importantes son la falta de perdón y el perdón.

La falta de perdón es un obstáculo importante para las oraciones que mueven montañas, mientras que el perdón es una ayuda poderosa para mover montañas. Es la voluntad de Dios perdonar a todo aquel que nos haya ofendido de una forma o de otra – no importa lo dolidos que podamos estar. La falta de perdón por lo tanto, es desobediencia a Dios, y sabemos que toda desobediencia a Dios es pecado. La falta de perdón misma es un pecado y una montaña que también impide el progreso de su huésped. Para ordenar a una montaña que se mueva de tu camino, debes de asegurarte de que no estás albergando la montaña de la falta de perdón en tu vida.

Cuando la carga del pecado de la falta de perdón ha sido quitada de nosotros, somos capaces de orar con confianza, levantar manos santas en oración a Dios con una conciencia clara y fe por oraciones contestadas. Por eso Marcos 11:24 dice; “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

Mover montañas es uno de los problemas de fe más desafiantes en el Cristianismo porque las montañas son normalmente objetos grandes que todos los ojos pueden ver. A veces, al abrir tus ojos después de estar orando, puedes ver inmediatamente que la montaña se ha negado a moverse, causando así que dudes. Sin embargo, la solución está en el versículo anterior: cuando ores, cree que has recibido tu respuesta y deja el resto a Dios. No te olvides de que tú no eres el que hace el milagro; tu papel es orar con confianza en el Dios Todopoderoso, quien tiene el poder para contestar las oraciones.

Uno mi fe a la tuya hoy y ordeno que toda montaña en tu camino sea apartada en el nombre de Jesús.

PUNTO DE ORACIÓN: Padre, por favor, destruye por completo toda falta de perdón en mi vida, en el nombre de Jesús.