Devocional Cielos Abiertos,  Devocionales

EL PODER DE LA ORACIÓN

DEVOCIONAL DE LOS CIELOS ABIERTOS

Memoriza:“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 1 Juan 5:14

Lee: 1 Juan 5:14 – 15

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

BIBLIA EN UN AÑO: Jueces 10 – 11

MENSAJE

Hay un poder detrás del pedir y recibir. Si tú no crees esto, lee la historia de Jesús y el chico que estaba poseído por un demonio en Mateo 17:14 – 21. Solo un hijo de Dios puede decretar algo y que sea establecido como se promete en Juan 22:28. Esta es la razón por la que es importante ser nacido de nuevo. La valentía para pedir en fe y el poder para recibir le pertenecen a Dios, y Él los da libremente a Sus hijos. Romanos 8:26 dice;

"Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles."

Según el versículo anterior, hay una necesidad de ser llenado con el Espíritu Santo si queremos conseguir este poder divino. En otras palabras, el poder de la oración es dado por el Espíritu Santo. A los discípulos de Jesus les resultaba difícil orar con efectividad cuando el Espíritu Santo no había venido sobre ellos. como se ve en Mateo 17:14 – 20. Sin embargo, cuando el Espíritu vino sobre ellos, no solo fueron capaces de orar con efectividad, también empezaron a decretar cosas poderosas (Hechos 4:31). Tú también puedes conseguir ste poder de pedir y recibir, descansando en las promesas de Dios como dice Su palabra. Por ejemplo, en Juan 16:23, Jesús dijo: “… que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”.

Una cosa es tener el poder de pedir y otra muy diferente es tener el poder de recibir. A veces, cuando Dios da Sus bendiciones a la gente, quizás ellos no tengan el poder como hijo de Dios para recibirlas. Pedro hubiera perdido su bendición, si no fuera por la misericordia de Dios. Cuando él se encontró con Jesús en el lago de Generaset, le suplicó a Jesús que se apartara de él porque era un hombre pecador (Lucas 5:8), mientras que Jesús en realidad le estaba ofreciendo ser apóstol.

Para conseguir el poder de recibir la benevolencia de Dios, debes de tener fe en Jesús. Debes también de vivir una vida libre de pecado (Salmos 66:18). Además de esto, tu oración no debe de ser estropeada con la codicia o motivos ocultos (Santiago 4:3).

A partir de hoy, tendrás el poder de pedir y recibir, en el poderoso nombre de Jesús.

PUNTO DE ORACIÓN: Padre, por favor dame el poder para orar con efectividad, para que cualquier cosa que yo decrete aquí en la tierra, sea establecida en el Cielo.