Devocional Cielos Abiertos

LA EFICACIA DE LA UNCIÓN

DEVOCIONAL CIELOS ABIERTOS

Memoriza:cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” Hechos 10:38

Lee: Juan 9:1 – 7

Jesús sana a un ciego de nacimiento

 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.

Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?

Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.

Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,

y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.

BIBLIA EN UN AÑO: Números 19 – 20

MENSAJE

Hay poder en la unción, hace que el que la tiene haga lo que es normalmente humanamente imposible. Del versículo a memorizar, verás que Jesús pudo hacer todo lo que hizo solo por la unción. No es de extrañar que uno de Sus títulos divinos es Cristo – el Ungido. Jesús hizo milagros a través de la unción. Por ejemplo, en Juan 9, Él le dio unos ojos nuevos a un joven que había sido ciego desde su nacimiento. Lo bueno es que Él quiere que nosotros – los creyentes, hagamos cosas más grandes que las que Él hizo (Juan 14:12). Por eso Él prometió enviarnos al Espíritu Santo – la fuente de la unción, como vemos en Hechos 1:8;

“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Como creyentes, podemos hacer todas las cosas a través de la unción, siempre y cuando estemos dispuestos a rendirnos al Señorío del Bautizador en el Espíritu Santo. Como verás en la lectura Bíblica de hoy, la unción pude destruir todo tipo de impedimentos a los milagros, incluyendo la barrera del pecado. Cuando en Juan 9:2, los discípulos le preguntaron a Jesús si era el hombre que había curado o sus padres quien había pecado. Él dijo, ninguno de ellos. Esto es sorprendente porque de acuerdo con Roanos 3:23, todos hemos pecado y ésta es una verdad eterna. Lo que sucedió con el joven ciego sin embargo, fue que la unción había destruido la barrera del pecado que hubiera impedido que el joven recibiera su milagro. Eseto es lo que la unción puede hacer.

Si hemos de hacer obras mayores que las de Jesús, debemos de buscar la unción a través de la obra de expiación de Jesús y ser constantes en vivir una vida de santidad. Cuando fallamos en nuestra consagración al Señor y también carecemos de unción, empezamos a encontrar excusas de porque los milagros no se están dando. Aunque es verdad que algunas veces las personas por las que oramos quizás no tengan fe y no estén viviendo una vida conforme a la voluntad de Dios, no podemos negar que Jesús curó a muchas personas que carecían de fe. Él hizo esto por el poder de la unción. Amado, ya sea que eres tú el que quiere un milagro, o lo quieres para otra persona, el factor clave es la unción. Recibe la unción ahora, al creer en el nombre de Jesús.

Punto de Oración: Padre, por favor, dótame con la unción y úsame como una extensión de Tu mano para  sanar a los enfermos y resucitar a los muertos en el poderoso nombre de Jesús.