AFÉRRATE A LAS PROMESAS DE DIOS

PARA MEMORIZAR: Mantengamos firme, sin fluctuar, la confesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. – Hebreos 10:23

LECTURA BÍBLICA: Hebreos 10:35-39

35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene gran galardón;

36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.

38 Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

BIBLIA EN UN AÑO: Marcos 10:32-52, Números 33-35

MENSAJE

Habrá momentos en tu vida en los que las promesas de Dios para ti parecerán demorarse. También habrá momentos en los que tus sueños y ambiciones parecerán estar muy lejos de cumplirse. En tales momentos, la reacción natural será cansarse, impacientarse o dudar. Sin embargo, como hijo de Dios, tu reacción debe ser diferente.

Como cristianos, estamos llamados a una vida de fe inquebrantable en Dios; sin embargo, la fe no llega a nosotros por sí sola. La Biblia dice que la fe viene por el oír la palabra de Dios (Romanos 10:17). Por lo tanto, debes fortalecer tu fe alimentándote diariamente de la palabra de Dios.

Al estudiar y meditar constantemente en la palabra de Dios, desarrollarás la capacidad de confiar en Él lo suficiente como para saber que nunca te fallará, sin importar los desafíos que se presenten en tu camino.

Siempre hay un tiempo señalado por Dios. Por eso la Biblia dice que Él hace todo hermoso en su tiempo (Eclesiastés 3:11). Por tanto, querido hijo, desarrolla la capacidad de esperar fielmente a que Dios cumpla sus promesas en tu vida a su debido tiempo.

REFLEXIÓN:
¿Con qué frecuencia fortaleces tu fe estudiando y meditando en la Palabra de Dios?

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Amén